Dream

A los 4 años de edad tuve un Sueño tan real que cuando desperté, continué soñando y viajando en él. Un lindo sueño en el que me veía ya mayor, con la cara arrugada pero con una inmensa sonrisa, rodeado de varios niñitos. En ese sueño veía también un lugar muy bonito y verde, lleno de escuelas, campos de deporte y hasta hospitales.

Ese sueño se quedó grabado en mi cabeza y cuando era niño muchas veces me quedaba pensando e imaginando como sería este lugar, me pasaba horas y horas pensando cómo sería ese paraíso de los niños... En la misma época, cuando tenía 6 años, tuve un encuentro con un pequeño angelito llamado “Mumuca”.

Era un día entre semana y mi madre había ido a la calle a comprar algo para la comida. A la vuelta venía con un niño pequeño con la cabeza llena de sangre para que mi padre que es médico lo curara.
El primer encuentro fue (me acuerdo muy bien hasta el día de hoy) el de dos niños de dos “mundos” diferentes... Simplemente dos niños sin prejuicios, sin diferencias... Sólo pensando en una cosa: conocerse y ser amigos.

Y esa amistad nació inmediatamente, pasamos la tarde entera jugando y pasándolo bien, mi nuevo amiguito estaba tan alegre y con un aire tan inocente que reía y jugaba sin parar.

Hasta que llegó la hora de dormir. Yo para mi cama pero mi nuevo amigo tenía que volver a su casa, ¿qué casa? Vivía en la calle con sus padres...

Bien, siempre que salía a la calle me encontraba siempre con personas que se nos quedaban mirando cuando jugábamos en el parque y comíamos en casa. ¿Prejuicios? ¿Qué era eso? No sabía lo que significaba... Éramos dos niños, simplemente dos niños....

Muchas veces a la hora de despedirnos era un problema, pues veía a aquél niño (mi amigo) pasando de la alegría a la tristeza de volver a la calle, sin un techo para dormir, con padres alcohólicos que lo maltrataban muchas veces. Esa era la parte más difícil.

Una vez me quedé sin ver a mi amigo por una temporada, ¿qué le habría pasado? ¿Se habría mudado de sitio? No, lo habían recogido de la calle para llevarlo a algún lugar que no sabía donde estaba. Volvió o huyó de allí con una mirada llena de miedo, ya no tenía la misma inocencia y pureza del niño que yo conocía, pero claro, la amistad era la misma, sólo que veía a mi amigo diferente y traumatizado.

Con frecuencia desaparecía por un tiempo, y empezó a andar con una banda de grupos de niños que iban drogados muchas veces o esnifando pegamento.
Hasta que un día, cuando un grupo de niños de la calle me rodeó, él llegó y me protegió abriendo los brazos y diciendo que yo era su amigo y que nadie me tocara. El grupo se fue y él se despidió rápidamente con cierto aire preocupado.

Tras una larga temporada sin verlo, me encontré con su hermano menor... “¡Hola! ¿Qué tal? ¿Y Mumuca?” La respuesta fue seca y con cierto aire de normalidad por su parte: “Murió ueh...” y siguió andando como si aquello fuera normal. Yo me quedé mirando cómo se iba sin dar crédito a lo que acababa de oir, que un niño como yo, mi amigo, de la misma edad, que sólo buscaba un poco de amor y compasión de los demás, dejaba esta vida a sus diez añitos...

Mi sueño me hizo ver el futuro y mi encuentro con mi querido amigo Mumuquita me abrió los ojos a la realidad del presente.

Toda esta historia nos da fuerzas cada día para buscar y luchar, nos entregamos a los niños que como Mumuca, sólo quieren un poquito de amor y una oportunidad para esta vida.

Que descanse en paz y nuestro angelito nos proteja.

Please click here to see research pictures for the Vila dos Sonhos Project

ChildrensAid
28 Charlemont Road
Teignmouth
TQ14 8RP
Tel: 07731 588028
UK Charity No:1104398